Cuando Gary Kaye, un editor y ex productor de televisión, en Connecticut, compró su Volvo XC90 2005, tenía un sistema de navegación integrado. Pero él dice que, todos los años, la compañía quería cobrar «una impresionante cantidad de dinero» para actualizar los mapas.
Finalmente, Kaye dejó de usar la navegación del automóvil y optó por aplicaciones gratuitas como Waze, de Google, en su teléfono inteligente. Cuando compró un Audi A5 2012, ni siquiera se tomó la molestia de preguntar por el sistema de navegación integrado del automóvil.
Bajo el asedio de los mapas gratuitos y de las aplicaciones de Internet de Google y Apple (y de aplicaciones como Android Auto y CarPlay), los sistemas de navegación de los automóviles parecían destinados a seguir los pasos de las tiendas de video. Pero, en vez de desvanecerse en el ocaso de perturbadoras tecnologías, la navegación dedicada puede estar encaminándose hacia un nuevo y brillante horizonte electrónico, conocido como E-horizon.
E-horizon es el término que las compañías que fabrican automóviles y las que producen sistemas de navegación utilizan para describir mapas que van más allá de las direcciones básicas y de la cartografía bidimensional, y que incluyen información como las condiciones del tiempo, las congestiones de tránsito, las posiciones de las señales de tránsito, la elevación, las curvas de la ruta e incluso anticipar la presencia de hielo negro (una fina capa de hielo vidrioso sobre una superficie) en la ruta.
«La navegación es el sensor de más largo alcance del vehículo», dijo Philip Ventimiglia, un gerente de producto de Bosch, que está trabajando con TomTom en una nueva generación de mapas. «Los radares y las cámaras solo pueden ver 200 metros hacia adelante; los sistemas de navegación pueden ver kilómetros hacia adelante».
«La navegación es el sensor de más largo alcance del vehículo, pueden ver kilómetros hacia adelante, mientras que los radares y las cámaras solo pueden ver 200 metros hacia adelante»
Estos mapas expandidos, a los que en ocasiones se denomina mapas en 3 dimensiones, no solamente brindarán a los conductores información más detallada sobre lo que sucede en la ruta, sino que también se convertirán en una de las tecnologías principales que permitan lograr una asistencia avanzada para el conductor y sistemas de vehículos autónomos.
Es por ello que un consorcio de fabricantes de automóviles (integrado por Audi, BMW y Daimler) recientemente realizó la compra de la unidad de mapas HERE, de Nokia, por 2,8 mil millones de dólares estadounidenses. Las compañías de automóviles destacaron la necesidad de contar con mapas y sistemas de navegación más precisos integrados en los controles de los automóviles.
«Lo crítico es cuánto más se integrará el sistema de navegación en los sistemas avanzados de asistencia al conductor de un automóvil», señaló Ogi Redzic, un vicepresidente de alto rango de HERE. Con información sobre la geometría de la ruta, por ejemplo, un sistema de navegación de un automóvil podría automáticamente aplicar los frenos y los sistemas de control electrónicos de la estabilidad al percibir que un conductor se acerca a una curva a demasiada velocidad.
Ya está en marcha un sistema de navegación con información topográfica que puede controlar la transmisión en el Rolls-Royce Wraith 2015. En una reciente prueba de manejo que se llevó a cabo en las montañas de Vermont, el Wraith anticipó la presencia de cuestas empinadas, cambiando de marcha sin dificultad y ajustando el torque por su cuenta para mantener una velocidad constante en el ascenso. Gerry Spahn, el jefe de comunicaciones de Rolls-Royce en América del Norte, dijo que el objetivo del sistema era simplemente producir un andar más parejo, pero Bosch aplicó la misma clase de tecnología en camiones, en Europa, para ahorrar combustible.
Fuente: Lanacion.com.ar







