El 17 de abril pasado la jueza californiana Virginia A. Phillips ordenó a las autoridades federales que buscaran y detuvieran a Luis Miguel, luego de que por tres ocasiones el artista optara por no comparecer en las vistas judiciales que se celebraban para aclarar su situación económica y ejecutar el pago de una deuda pendiente con quien fuera su representante.
Durante los últimos días, el artista había mantenido una vida social a los ojos del público en Los Ángeles, donde numerosos seguidores se retrataron con él a en los alrededores del hotel Beverly Wilshire.
Brockhaus ganó una demanda contra Luis Miguel por más de 1.4 millones de dólares en agosto de 2016, pero el empresario nunca llegó a cobrar esa cantidad, por lo que presentó otra demanda en Los Ángeles para reclamar a en los tribunales que se embarguen los bienes del artista.
Fuente: Télam







