El presidente Mauricio Macri reunió hoy a su gabinete de ministros en la Casa Rosada y al mediodía almorzará en el comedor presidencial con todo el gabinete económico y los principales referentes de Cambiemos. El encuentro servirá para que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, presente internamente el proyecto de ley de reforma tributaria, uno de los que mayor expectativa generan de la nueva etapa del gobierno.
Ese proyecto será el que se pondrá en discusión la semana próxima cuando Macri convoque a los gobernadores, los legisladores de todo el arco político, los sindicatos, los empresarios y a la Justicia para comenzar a discutir un gran acuerdo de políticas de largo plazo.
Además de Macri y Dujovne, en el almuerzo en la Casa Rosada estarán presentes las máximas figuras políticas de Cambiemos, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
También participarán el jefe del Gabinete, Marcos Peña, los vicejefes Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Además estarán presentes miembros notables de la «tropa propia» de Cambiemos: el presidente del comité nacional de la UCR, José Corral, el referente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, el jefe del bloque de diputados de Cambiemos, Mario Negri, y el diputado Fernando Sanchez (CC), que en pocas semanas se sumará al equipo de Quintana y Lopetegui.
«Dujovne va a presentar la reforma tributaria a los propios para ya tenerla cerrada para la reunión amplia de la próxima semana», dijo a LA NACION una alta fuente de la Casa Rosada.
Si bien todavía no se conocen los detalles de la reforma tributaria, en el oficialismo adelantaron que apuntará a disminuir gradualmente los impuestos distorsivos hasta eliminarlos. Por ejemplo, se trabajará sobre los impuestos al cheque, a los ingresos brutos y el IVA.
«Todo será en un esquema muy gradual y progresivo para no afectar a las arcas del Estado, pero es fundamental, por eso, la participación de las provincias para hacerlo coordinadamente», dijo un funcionario.
Los gobernadores tienen en sus provincias el compromiso de reducir el gravamen a los ingresos brutos, que es uno de los impuestos más distorsivos y que generan problemas de competitividad en las economías regionales.
Fuente: La Nación







