En búsqueda de la tranquilidad económica que despeje las dudas de los mercados con respecto al programa financiero, el presidente Mauricio Macri lideró personalmente las gestiones políticas con los principales socios del Fondo Monetario Internacional (FMI) para adelantar los recursos que resulten «necesarios» para cumplir con el plan oficial. En ese grupo están países como Estados Unidos, Japón, China, Francia y Alemania, entre otros.
En paralelo, el equipo de Hacienda, liderado por Nicolás Dujovne, se puso en contacto con el staff del organismo de crédito, liderado por Christine Lagarde. Esa negociación había comenzado hace varios días.
Fuentes cercanas al Presidente confirmaron a LA NACION que el anuncio de esta mañana no cambia las condiciones generales del acuerdo con el FMI, pero elimina las trabas burocráticas que pueda sufrir el giro de fondos.
Dujovne se sentía cómodo con el programa financiero del Gobierno, pero asumió que el mercado desconfiaba de ese plan. Antes que dejar madurar el fantasma de un eventual default, algo que en el Gobierno señalan como «una locura», Macri y el ministro prefirieron cortar de raíz esa idea con el anuncio de esta mañana.
En la práctica, el Gobierno tendrá para este año US$21.000 millones disponibles del Fondo, a los que se sumarán a otros US$29.000 millones futuros ya comprometidos. Hacienda insiste en que no está definido el uso de esos fondos, pero que el mercado puede tener la tranquiliad de que están disponibles.
Fuente: La Nación