Dicen que merecen trabajar tranquilos porque tienen que comer y pagar alquileres, declaran ante las cámaras que deben pagarle semanal e incluso hasta diariamente a algunos miembros de la policía para que les permitan vender “tranquilos” su mercadería.
El conflicto es viejo y la política no ha sabido solucionarlo en todos estos años que en verdad no ha hecho otra cosa que crecer y asentarse. Durante las primeras horas de este martes, los comerciantes que acusan de ilegales por ocupar las calles de la avenida Pueyrredón en el barrio de Once, se concentraron frente a la Plaza Miserere para expresarse en contra del desalojo.
“Yo le pagaba 400 pesos diarios a la Policía para poder trabajar”, dice una mujer que según cuenta tiene un puesto de venta de ropa de bebé. “Pagamos fortunas por semana al capo general”, denunció otra mujer que enseguida fue corrida de las cámaras por otro puestero que dijo en un español complicado: “no hablar mucho”.
“¡No nos vamos a ir nunca!”, gritaban los comerciantes mientras prendían fuego un contenedor de basura de la Ciudad y tomaban palos en forma amenazante. Sin actuar, se encontraban en el lugar algunos de los efectivos de la Policía de la Ciudad que vestían jeans y remera.
La situación sigue sin poder ser controlada, el tránsito continúa complicado y el conflicto sin resolver. Se espera que la justicia tome las declaraciones de coimas otorgadas por los entrevistados para analizar la existencia de corrupción policial.







