Durante tres décadas, Mario Pergolini ha sido una figura central en los medios de comunicación argentinos. Desde sus inicios en la radio a los 17 años hasta su rol como impulsor de plataformas tecnológicas, su trayectoria se ha caracterizado por anticipar los cambios en la industria. En una entrevista exclusiva realizada, Pergolini fue contundente: "Soy el fundador de la frase la televisión está muerta. Yo realmente creo que sí, que lo está".
Para el comunicador, la televisión tradicional se ha convertido en una herramienta limitada que solo alcanza a un segmento demográfico reducido. Según su análisis actual, el contenido debe ser híbrido, integrando la producción televisiva con la inmediatez de lo digital. "Las audiencias ya no vienen a nosotros", explicó Pergolini, destacando la necesidad de migrar los formatos hacia YouTube, Instagram y TikTok, donde el consumo se ha desplazado definitivamente en 2026.
Más allá de su vida pública, Pergolini reconoce haber sido un protagonista activo del ecosistema mediático, pero insiste en la importancia de preservar la privacidad. Tras años de exposición, defiende su decisión de haber protegido a sus hijos y su matrimonio: "Este es un negocio de vanidad, por más que quieras parecer distinto". A pesar de las críticas inherentes al oficio periodístico, aseguró que "es parte del juego".
Su visión emprendedora actual se enfoca en nuevos desafíos tecnológicos. Destaca el desarrollo de ATO, un dispositivo diseñado para adultos mayores que combate la soledad mediante inteligencia artificial y lenguaje natural. Este proyecto surge de su experiencia personal: cuando su madre quedó ciega, Pergolini buscó soluciones que ofrecieran compañía conversacional más allá de la simple interacción técnica. "Es una epidemia de soledad, es tremendo", manifestó sobre esta iniciativa.
Respecto a la inteligencia artificial, Pergolini advierte que la educación debe reformularse urgentemente. En agosto de 2026, observa que los estudiantes ya utilizan herramientas como ChatGPT de manera generalizada. Propone que la disminución de la natalidad en Argentina sea vista como una oportunidad para mejorar la calidad educativa mediante atención más personalizada. Además, vaticinó la integración definitiva de la robótica en la vida cotidiana: "Los robots con dos piernas, con cuerpo, van a estar en las calles caminando en nuestras casas, ordenando nuestras casas, limpiando y cuidando a nuestros ancianos".







