Oscar "Negro" González Oro, una de las figuras más emblemáticas de la radiodifusión argentina, falleció el 25 de septiembre de 2026 a los 74 años en Punta del Este, Uruguay, donde residía desde agosto de 2020. Su muerte marca el fin de una era dorada de la radio argentina que dejó una huella imborrable en millones de oyentes durante casi cuatro décadas.
Nacido en Mendoza el 16 de octubre de 1951, González Oro construyó una carrera extraordinaria que lo posicionó como el líder indiscutido de las mañanas de la amplitud modulada. Sus primeros pasos en los medios fueron en Radio de Cuyo durante los veranos en Mendoza, seguidos por una experiencia en FM Playa Verde en Pinamar a fines de los años ochenta. Luego de pasar por Radio Del Plata, llegó el momento que definiría su trayectoria profesional.
En 1998, Daniel Hadad lo convocó para sumarse a Radio 10, donde el 4 de enero de 1999 lanzó "El oro y el moro", el programa que lo haría legendario. Durante 15 años consecutivos, este ciclo mantuvo a la audiencia argentina cautivada, llegando a reunir a un millón y medio de oyentes en todo el país. Su emblemático latiguillo "¡Dale gasss!" se convirtió en parte de la identidad cultural de generaciones de argentinos, mientras que su propuesta de informar, transmitir alegría y acompañar a la audiencia revolucionó la radio local.
Más allá de la radio, González Oro extendió su presencia a la televisión con participaciones en programas como Polémica en el bar, Cotidiano, Los unos y los otros y Nosotros a la mañana. En 2009 publicó el libro "Radiografía de mi país". A pesar de haber sido tentado por Mauricio Macri para postularse como candidato a senador de la Ciudad de Buenos Aires, decidió rechazar la propuesta para mantener su independencia profesional y personal.
Padre de Agustín y Pablo, González Oro fue siempre cercano con su audiencia y en sus últimos años habló abiertamente sobre su vida personal, haciendo pública su relación con el periodista uruguayo Tato Cabrera. Destacó constantemente el apoyo incondicional que recibió de sus hijos en todas las etapas de su vida. Su legado perdurará en la memoria de quienes lo escucharon cada mañana durante décadas.







