La obesidad en el mundo es una pandemia. Y Argentina no está exenta. Según el informe del Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, cerca del 58% de los habitantes de la región vive con sobrepeso, es decir, 360 millones de personas. El consumo desmedido de los alimentos procesados industrialmente, las bebidas azucaradas, la comida rápida y los alimentos con grasa y sal están desplazando a las dietas tradicionales más nutritivas, lo que genera efectos alarmantes en la salud que se conocen como enfermedades no transmisibles (ENT): obesidad, problemas cardiovasculares, diabetes
tipo 2, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Además, contribuye a la persistencia de la malnutrición en todas sus formas y a la disminución de la calidad de vida.
El documento fue elaborado en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Ambas organizaciones coincidieron en que estas cifras tienen mayor impacto «en las mujeres y una tendencia al alza en niños y niñas». En esta misma línea, la proporción de mujeres con obesidad supera a la de los hombres y en más de 20 países, la diferencia es mayor de 10 puntos porcentuales con respecto al sexo masculino.
Por otra parte, Argentina ocupa el tercer lugar en el ranking regional de venta de productos ultraprocesados, superando el promedio de 129 kilos per cápita anuales. En el país, se venden 185 kg anuales por habitante, después de México, con 214 kg y Chile con 201,9 kg. Una cifra alarmante que tiene estrecha relación con los índices de obesidad del país. El 20% de los argentinos mayores de 18 años presentan exceso de peso, mientras que entre los 13 y 15 años, las cifras son, del 20,6% y el 5,9%, según el Ministerio de Salud de la Nación. Cuando se los consume en pequeñas raciones y con otras fuentes saludables de calorías, son inofensivos, resalta el documento. «Sin embargo, su naturaleza artificialmente sabrosa, sumada a su amplia presencia en los mercados, vuelve muy improbable», advierte.
Sin embargo, en Argentina se registró una caída del 4,4% en la elaboración. «Esto último es particularmente llamativo, ya que Argentina es el tercer país con mayor venta; en ese sentido, se aleja de la tendencia regional y se asemeja más a la de los países desarrollados», detalla el documento.
Fuente: Infobae







