La propuesta de la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, busca revivir una nueva consulta por la independencia a mediados de 2018 o a mediados del año siguiente, más de dos años y medio después de realizar el primer referéndum, y una vez que estén más claros los términos de la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE). Tal como se esperaba, el legislativo regional decidió, por 69 votos a favor y 59 en contra, darle a Sturgeon un mandato para tratar de conseguir un permiso del Parlamento británico en Londres que permita avanzar con los preparativos de un referéndum.
El Parlamento británico -donde la primera ministra Theresa May tiene mayoría en la Cámara de los Comunes- tiene el poder de decidir si Escocia puede celebrar un segundo plebiscito. «Escocia, como el resto del Reino Unido, se encuentra en una encrucijada», dijo la líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP) antes de la votación, en la que sumó los seis votos del Partido Verde a sus 63 diputados en una cámara con 129 escaños.
El debate en el Parlamento autónomo duró cerca de siete horas, en una sesión que se extendió durante tres días y que se vio suspendida el miércoles pasado por un atentado en Londres, en el que cinco personas murieron, entre ellos el atacante. «Cuando el Artículo 50 del Tratado de Lisboa se active este miércoles, el camino para nuestro país será inevitable (…) habrá un impacto en el comercio, la inversión y nuestros estándares de vida. Y un impacto en la naturaleza de la sociedad en la que vivimos», advirtió Sturgeon.
El gobierno británico dijo que no negociará todavía la propuesta escocesa, y la ministra principal escocesa coincidió con May al asegurar que «sería injusto para el pueblo de Escocia pedirles que tomen una decisión crucial sin la información necesaria para nuestra futura relación con Europa». Escocia votó contra la independencia en un referéndum celebrado en septiembre de 2014, cuando el 55,3% de los votantes que participaron en el primer plebiscito optaron por continuar formando parte del Reino Unido.
Decidida a evitar una ruptura del país antes de dar inicio al proceso de salida de la UE, May se reunió este lunes por primera vez con Sturgeon en Glasgow, desde que la líder nacionalista relanzó su plan de independencia hace 11 días. May está en el medio de una cruzada para mantener la integridad del Reino Unido luego de que el resultado del referéndum del 23 de junio pasado revelara profundas diferencias en los cuatro regiones que forman el Estado británico, con el triunfo del Brexit en Inglaterra y Gales y su contundente rechazo en Escocia e Irlanda del Norte.
Fuente: Télam







