El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados, Pity Álvarez, no compareció a una audiencia crucial de su juicio el 23 de septiembre de 2026, argumentando problemas de salud. El músico está siendo juzgado ante el Tribunal Oral en lo Criminal n.º 29 por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, un crimen que ocurrió en julio de 2018 en Villa Lugano, Buenos Aires.
La defensa del cantante presentó argumentos sobre la incapacidad psicofísica y neuropsíquica del imputado para afrontar el proceso judicial. Los abogados enfatizaron su cuadro de consumo crónico y el deterioro cognitivo que padece, solicitando la postergación de la audiencia.
Durante las sesiones previas del juicio, el comportamiento de Álvarez ha generado preocupación. En varias ocasiones se quedó dormido durante la lectura de cargos y las declaraciones de testigos. Además, en septiembre de 2026, fue necesaria la intervención del SAME tras sufrir un pico de presión arterial y glucosa elevada, lo que obligó a suspender la audiencia de ese día.
Sin embargo, tanto la Fiscalía como la querella rechazaron los pedidos de postergación. El Ministerio Público Fiscal argumentó que Álvarez utiliza estos planteos para dilatar indefinidamente el proceso, destacando que sus recientes apariciones en eventos musicales y entrevistas demuestran que participa selectivamente en sus actividades. El tribunal también respaldó la continuidad del debate, basándose en los peritajes del Cuerpo Médico Forense que confirmaron la capacidad cognitiva del acusado para comprender el juicio.
De ser hallado culpable del delito de homicidio simple, Pity Álvarez podría enfrentar una pena de entre 8 y 25 años de prisión. El juicio continúa su curso mientras se resuelven estas cuestiones procesales.

