Argentina se alineó nuevamente con Estados Unidos e Israel al rechazar una resolución de la Organización de las Naciones Unidas que reconoce la trata y esclavitud de africanos como el "crimen más grave contra la humanidad". La propuesta, presentada por Ghana y respaldada por la comunidad africana, fue aprobada con 123 votos a favor, 52 abstenciones y solo tres votos en contra. Además de Argentina, solo otros dos países se opusieron, mientras que naciones europeas como España, Portugal, Reino Unido, Países Bajos y Alemania optaron por abstenerse.
Desde la Cancillería argentina, el Ministerio de Relaciones Exteriores justificó el voto negativo argumentando que "el texto no estuvo abierto a ninguna modificación, aporte o sugerencia" y que "Argentina está en contra de calificar a la esclavitud como el delito de lesa humanidad más grave de la historia, dejando otros por fuera". Los funcionarios también cuestionaron las "subjetividades" del documento, a las que dijeron no adherirse.
La resolución, impulsada por el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, busca avanzar hacia la "responsabilidad jurídica" y no solo el reconocimiento simbólico de este crimen histórico. El documento enfatiza que los efectos de la esclavitud persisten en formas estructurales de racismo, desigualdades raciales y disparidades socioeconómicas que afectan a millones de personas actualmente. También incluye solicitudes explícitas para la devolución inmediata de bienes culturales, arte y documentos históricos a sus países de origen africanos.
Amnistía Internacional celebró la votación como "un paso trascendental hacia el reconocimiento legal y la reparación para quienes han sufrido los daños persistentes de la esclavitud". La resolución destaca una brecha importante en el derecho internacional: mientras que otros grupos han recibido reparaciones por violaciones graves a derechos humanos, no existe aún un marco comparable para las víctimas de la trata de esclavos africanos.
Este voto negativo se suma a una serie de posiciones controvertidas de Argentina durante la presidencia de Javier Milei en la ONU. En septiembre de 2025, el país votó en contra de la solución de dos Estados para Israel-Palestina; en octubre, se opuso al fin del embargo a Cuba; y en noviembre de 2024, fue el único país del mundo que rechazó una resolución sobre violencia contra mujeres y niñas, generando críticas internas y externas significativas.







