Fate, una empresa con más de 80 años de historia, ha cerrado definitivamente su planta de neumáticos radiales en San Fernando, dejando sin empleo a 920 trabajadores.
El cierre se produce en un contexto complejo marcado por prolongados conflictos gremiales, una intensa apertura comercial y una significativa caída de la demanda local. La empresa, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, argumentó "cambios en las condiciones de mercado" como principal razón para su decisión.
Las tensiones con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna) fueron un factor determinante. Los desacuerdos sobre pagos de horas extras y el control de la planta generaron una situación de difícil resolución durante años.
Un informe de la consultora PxQ reveló que entre 2023 y 2025, las importaciones aumentaron un 34,8%, mientras los precios internos bajaron un 42,6%. La competencia de productos importados, especialmente de China, sumado a la alta carga impositiva, erosionó la competitividad de Fate.
La decisión marca un punto de inflexión en la industria manufacturera argentina, reflejando los desafíos estructurales que enfrentan las empresas locales en un contexto económico cada vez más complejo y globalizado.

