La Fundación Raspberry Pi actualizó su mini computadora educativa con un nuevo modelo, que sigue la linea de equipos que llegaron al mercado en 2012 con la Raspberry Pi original.
Aunque nació con una finalidad educativa, la Raspberry Pi acumuló millones de seguidores a lo largo de los años gracias a su diseño flexible y robusto, su costo y el soporte de múltiples sistemas operativos, lo que la transformaron en una alternativa económica para crear consolas de videojuegos retro, reproductores multimedia, computadoras hogareñas para tareas sencillas y mucho más. Desde su nacimiento hasta marzo último se vendieron 25 millones de equipos, sumando los múltiples modelos que anunciaron a lo largo de los años.
Fuente: La Nación







