EL Tribunal Supremo de justicia de Reino Unido dictaminó este martes que es el Parlamento el que debe autorizar la activación del artículo 50 que inicia el “brexit”, la salida británica de la Unión Europea.
Con esta decisión, la máxima instancia judicial británica rechazó el recurso que había presentado el Gobierno contra un fallo anterior que lo obligaba a consultar a los diputados antes de invocar el decisivo artículo del Tratado de Lisboa, que inicia las negociaciones sobre la retirada de un país del bloque comunitario.
EL presidente del Tribunal Supremo, David Neuberger, dijo que por una mayoría de 8 a 3, los jueces concluyeron que el Gobierno de Theresa May no puede activar el artículo sin permiso de los parlamentarios.
De acuerdo al dictamen, el Gobierno no puede ejercer ningún poder si ello supone modificar las leyes del Reino Unido, a menos que «esté autorizado para hacerlo por parte del Parlamento».
La intención de la primera ministra de activar la salida del la UE sin consultar, estaba fundada en el resultado del referéndum del 23 de junio pasado, en el que 51,9% frente a un 48,1% de los británicos votó por abandonarla, resultado que May consideraba suficiente para negociar la salida sin intervención previa de la Cámara de los Comunes.







