Un amanecer salvaje soportaron los habitantes de una finca en la localidad salteña de Vaqueros, donde una jauría de perros vagabundos mató dos rebaños de ovejas y cabras.
El ataque de los perros cimarrones no tiene precedentes en la zona, donde hubo en otros tiempos animales cebados, pero nunca con la ferocidad y la eficacia mortal que ocurrió el fin de semana.
El dueño de la finca explicó que las cabras habían sido degolladas y otras murieron aplastadas, ya que al no poder huir se amontonaron contra las paredes del corral y fueron abatidas por el peso de cientos de los asustados animales.
“Nada pudimos hacer. A pesar de que teníamos un perro cabrero, el mismo no reaccionó ante la matanza de sus pares y el rebaño enmudeció de terror. Apenas clareó nos dimos cuenta de la masacre de nuestro emprendimiento y comenzamos a solicitar ayuda para sacrificar a los animales moribundos aún”, dijo el propietario al diario El Tribuno.
Fuente: Minutouno







