El martes será otro día de paro en el sube porteño. Los metrodelegados repetirán la protesta de la semana pasada, con interrupciones escalonadas del servicio en todas las líneas, desde las 5.30 y hasta el cierre.
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP-Metrodelegadxs), que comenzó con los reclamos hace dos meses por la reducción de la jornada semanal, ahora pide también la apertura de la mesa paritaria para discutir «condiciones laborales y salariales».
Cronograma de paros
El cronograma que se anunció para el martes comenzará con la interrupción de la línea H, entre las 5.30 y las 9; continuará con la B, de 9 a 12; seguirá con la C, de 12 a 15, luego pararán la línea E y el Premetro, de 15 a 18.
Para la hora pico del regreso y el final de la jornada los paros serán de 18 a 21 en la línea A, y de 21 a 24 en la línea D.
En un comunicado, el gremio anunció que las medidas se toman debido a la «negativa» de la empresa concesionaria Emova, la firma estatal Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) y la Subsecretaría de Trabajo porteña de «abrir la mesa para discutir condiciones laborales y salariales».
Se trata de la medida de fuerza número 15 desde que comenzaron los paros rotativos de dos horas en dos líneas al mismo tiempo. El reclamo inicial tenía que ver con la reducción de la jornada semanal de 36 a 30 horas. Como argumento, los delegados sostienen que con eso disminuyen el tiempo de exposición al asbesto, un material aislante prohibido hace 20 años, pero que aún está presente en algunas formaciones.
«Las y los trabajadores del subte venimos reclamando la reducción de la jornada laboral a 30 horas semanales para tener dos francos y disminuir nuestra exposición al material cancerígeno asbesto», expresaron en el comunicado. Además, agregaron que la paritaria está «vencida desde febrero».
Además, la semana pasada es sumó al conflicto que Emova les descontó los días de paro a los trabajadores y «aplica sanciones ilegítimas e ilegales con el objetivo de acallar el reclamo», según denunciaron los delegados.
Fuente: Clarín







