Para los políticos el jueves comienza un ciclo. Para el mercado, comenzó hace tiempo porque en defensa propia se anticipó a los acontecimientos.
Por supuesto que ese anticipo no resuelve algunas dudas. Por caso, todos creen que el miércoles será el último día de venta de «dólar ahorro». El interrogante es si se destrabará el sistema operativo de la AFIP que a lo largo de diciembre solo autorizó la tercera parte de los pedidos. El viernes se pudieron comprar 29 millones de dólar ahorro y fue el día de menos venta del mes.
Lo que es seguro es que las solicitudes de compra de los clientes de los bancos van a ser las más elevadas. No se sabe si se les dará curso o si el sistema operativo seguirá trabado. Hay quienes creen que con Alejandro Vanoli renunciado a la presidencia del Banco Central, la AFIP no se va a atrever a un jubileo de dólares que lo cargue con la cruz del despilfarro de divisas.
El otro tema es, si al estar los mercados locales más permeables a las bolsas del mundo, porque se espera una economía abierta, responderán con bajas por el derrumbe del petróleo a 37,51 dólares por barril, el precio más bajo de los últimos siete años.
No hay que olvidar que el viernes, el último día hábil de mercados en la Argentina, YPF subió casi 3 por ciento. Petrobras (-5,06%) cedió por razones ajenas al petróleo.
Además, la bolsa argentina comenzará a operar con el antecedente del martes de la caída de 1,72 por ciento de la Bolsa de San Pablo y la devaluación de 1,44 por ciento del real. También retrocedieron Wall Street y las bolsas del mundo.
Pero si se observa lo que sucedió el martes con los ADR’s argentinos (certificados de posesión de acciones), hay un microclima que está influido por el cambio de manos del Gobierno.
Los bancos y las empresas de electricidad, que se verían favorecidas por la nueva gestión al aumentar las tarifas eléctricas y eliminar el fantasma de la última resolución del Central de apoderarse del patrimonio en dólares de las entidades, tuvieron alzas importantes.
Edenor aumentó de 7,64 por ciento y eleva las ganancias en lo que va del año a 76 por ciento en dólares. Pampa Energía, la empresa controladora de Edenor, aumentó 2,98 por ciento y acumula avances de 107 por ciento.
Entre las entidades financieras, Banco Galicia creció 1,71 y Macro, 1,24 por ciento.
El resto fueron bajas. Las empresas más afectadas por la caída del petróleo fueron Ternium del Grupo Techint (-5,49%), Petrobras (-3,58%) e YPF (-1,33%).
El cierre del dólar de 14,81 pesos del viernes, muestra a inversores que se cubren en lo alto. Esperan una devaluación cercana a ese precio. Y en este valor está la gran incógnita.
Los que seguirán firmes, y lo demostraron el viernes con subas de hasta 3,25 por ciento, como fue el caso del Bonar 2024, son los bonos en dólares con legislación argentina.
El Bonar 2024 paga 8,75 por ciento anual de tasa de interés y el viernes alcanzó su precio récord. Ahora cotiza sobre la par a 105 por ciento y su tasa de retorno, que llegó a ser superior a 12 por ciento, está en 7,70 por ciento debido al aumento de la cotización.
Con el Bonar X que vence en 2017 sucedió algo parecido. Subió 1 por ciento y alcanzó su récord histórico. También cotiza sobre la par y su renta cayó a 5,60 por ciento.
Los bonos son el refugio ante la incertidumbre. Si hay alguna certeza es en los títulos públicos porque saben que el nuevo Gobierno saldrá del default y aunque el dólar se mantenga estable o baje a nadie le desagrada tener en su poder bonos que tienen menos riesgo que antes y rinden semejantes tasas en la moneda norteamericana. Algunos estiman que los bonos tienen más trechos para subir y que si se sale del default, la renta va a bajar a alrededor de 4,5 por ciento.
Fuente:Infobae







