Uno de los momentos más esperados del Super Bowl es, paradójicamente, el entretiempo del partido. Es que es durante esos 15 minutos que tiene lugar un despliegue de enormes dimensiones para presentar un espectáculo que siempre da que hablar por muchos días más. En esta ocasión, la encargada de protagonizarlo fue Lady Gaga y, como nos tiene acostumbrados, superó las expectativas con una sorprendente actuación.
Lady Gaga comenzó su recital en el techo del estadio. Hacia arriba no había nada más que cielo. Estaba en la cima total. De repente se encendieron miles de luces como si fueran estrellas, que al poco tiempo comenzaron a cambiar de color y a crear formas luminosas. Eran drones. 300, para ser exactos. La imagen fue tan impactante que tuvo una repercusión inmediata en las redes. Todos comentaron la perfección del espectáculo y los memes abundaron. Tras esta impresionante apertura, Lady Gaga fue a por más: se lanzó al vacío colgada de un arnés y voló, literalmente, hasta el escenario en el campo de juego. Ahora bien, ¿por qué su ejército de drones de colores no la siguió en su caída libre?
La razón es simple: el espectáculo de los drones se grabó antes y lo que se vio en la transmisión en vivo del show fue resultado de un excelente trabajo de edición. Según confirmaron los fabricadores de esta tecnología, se decidió filmar con anterioridad la introducción de Lady Gaga y la parte en la que se forma la bandera estadounidense con las luces de colores de los drones, también la parte en que los drones forman el logo de Pepsi para luego convertirse en el de Intel. Esta decisión tuvo que ver con las restricciones puestas por la legislación para volar drones y más aún realizar acrobacias con ellos, sobre una multitud de gente.
Fuente: La Nación







