El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio "Chiqui" Tapia, se reunirá este jueves con Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol, para definir la sede de la próxima Finalissima. Este partido enfrentará a la Selección argentina, campeona de la Copa América, contra España, ganadora de la Eurocopa, en un encuentro de gran relevancia internacional.
Durante la reunión, Tapia buscará consolidar la postura de la AFA para que el partido se dispute en el estadio Monumental de Buenos Aires. La opción de jugar en Argentina ha cobrado fuerza en las últimas horas debido a la falta de acuerdo entre las federaciones involucradas y las complicaciones geopolíticas que afectan otras sedes potenciales.
Inicialmente, el encuentro estaba programado para Qatar, pero el contexto internacional y los conflictos bélicos en Medio Oriente pusieron en duda esa alternativa. Ante esta situación, comenzaron a evaluarse nuevas ubicaciones para el partido, generando un proceso de negociación complejo entre las confederaciones de fútbol.
Desde Europa, la UEFA impulsa que el encuentro se juegue en territorio español, con el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid como una de las opciones principales. Esta posición contrasta directamente con los intereses argentinos, creando un escenario de negociación que requiere consenso entre ambas partes.
"España quiere jugar en el Bernabéu y yo en el Monumental", expresó Tapia al referirse públicamente a la disputa por la sede. Mientras continúan las negociaciones, otras ciudades como Miami y Londres fueron consideradas pero perdieron relevancia en el proceso de selección. El partido aún no tiene escenario confirmado y dependerá del resultado de las conversaciones diplomáticas entre las autoridades del fútbol mundial.







