Estudiantes universitarios de partidos de izquierda volvieron a chocar este miércoles con la Policía en la puerta del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires, en Viamonte al 400, donde desde temprano realizaban una concentración.
Pasadas las 8.30, hubo empujones y patadas y, a través de las cámaras de televisión, se pudo ver que efectivos de la Policía de la Ciudad se llevaron detenida a una persona por lo menos.
Tras la elección de la nueva conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) el sábado, hay tensión en el edificio del Rectorado.
Es que después de 17 años de liderazgo del Partido Obrero (PO) y La Mella, ganó el frente reformista. Y según estas agrupaciones históricas hubo fraude durante las elecciones.
La elección significó el triunfo de un frente integrado por radicales, peronistas, socialistas e independientes. Pero desde el PO y La Mella sostienen que hubo irregularidades en el quórum de los delegados, necesario para que el congreso de la FUBA pudiera sesionar.
Intento de toma y golpes
El martes a las 18.30 se vivió un pico de tensión en el edificio de la calle Viamonte cuando un grupo de estudiantes de izquierda intentó tomar el Rectorado. El objetivo era impedir que se convalide la nueva conducción de la FUBA.
Se produjeron destrozos en las instalaciones del edificio y luego la Policía desalojó a los estudiantes. Hubo forcejeos y golpes por parte de los efectivos.
Sobre los hechos circularon versiones enfrentadas.
Desde el Rectorado indicaron que un grupo de 25 alumnos ingresó e intentó tomar las instalaciones y que hubo golpes de ambos lados.
En tanto, los estudiantes del PO y La Mella difundieron un video en el que efectivos policiales intentan evitar el ingreso de más estudiantes y se ve cómo un policía le pega una patada a un joven que está tirado en la vereda.
Este miércoles, los estudiantes responsabilizaron a «la patota del rector Alberto Barbieri» y la la Policía de la Ciudad por los destrozos en el Rectorado ocurridos ayer.
Y difundieron un video en el que los estudiantes son rociados con matafuegos.
Fuente: Clarín







