n los focos puestos en la situación de los miles de empleados que tiene la empresa, terminó hace instantes la segunda audiencia por el Procedimiento Preventivo de Crisis de Carrefour, que se realizó en el Ministerio de Trabajo con la presencia de todas las partes. No hubo aún, contaron fuentes de la negociación, un acuerdo consensuado.
«Al finalizar, los representantes del Sindicato de Comercio, la empresa y el Ministerio de Trabajo aseguraron que se están sumando esfuerzos y explorando alternativas para lograr resguardar los puestos de trabajo y al mismo tiempo buscando una solución integral que garantice la sustentabilidad de la empresa», indicó un comunicado de la cartera que conduce Jorge Triaca.
Cerca de la empresa contaron a LA NACION que el Gobierno y el sindicato pusieron el tema de las fuentes de trabajo arriba de la mesa y que la compañía lo entendió, pero que son necesarias «soluciones integrales para lograr la sustentabilidad de la empresa. «¿Qué soluciones integrales?», preguntó este medio, sin que las fuentes quisieran entrar en detalles. Cerca de Carrefour agregaron que la negociación está abierta y que aún no hay un acuerdo.
En tanto, por la empresa estuvieron Leonardo Scarone, director de Asuntos Corporativos y Recursos Humanos, Diego González, director de Relaciones Laborales, y los abogados Ariel Emanuel Cocorullo y Francisco Benegas Lynch.
La compañía alegó en estos días que la crisis llegó de la mano de las caídas de las ventas minoristas en los hipermercados y supermercados en los últimos años, el avance del canal mayorista como preferido de los consumidores, el costo argentino, la informalidad de este sector a nivel local -de cerca del 60%, a lo que ayer hizo referencia el presidente Mauricio Macri en una entrevista con el diario español ABC- y un consumo minorista planchado. Esto determinó el desplazamiento de la cúpula de Carrefour Argentina, un conglomerado con 19.000 trabajadores y 500 sucursales en todo el país, a comienzos de este año.
El 23 de enero pasado Carrefour presentó su plan estratégico a nivel global. El programa consistía en un importante ajuste de personal en Francia y una «racionalización» de sus negocios en los territorios en los que tienen presencia, como la Argentina. Sin embargo, desde la firma francesa dijeron que ese plan no condicionó lo que pasa aquí.







