Donald Trump desató una nueva controversia al criticar duramente el show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl LX, calificándolo como "absolutamente terrible" y "una afrenta a la grandeza de Estados Unidos".
El expresidente arremetió contra el artista puertorriqueño, señalando que "nadie entiende lo que dice" y considerando el espectáculo "asqueroso, especialmente para los niños". Esta reacción se suma a sus críticas previas contra la elección de Bad Bunny como protagonista del show.
El performance de Bad Bunny fue histórico: por primera vez un show del Super Bowl se realizó completamente en español, con un mensaje de orgullo latino y un poderoso trasfondo cultural. El artista destacó conceptos como el amor y la unidad, cantando frases como "Lo único más poderoso que el odio es el amor".
La NFL respaldó la decisión, con el comisionado Roger Goodell defendiendo a Bad Bunny como "uno de los mayores talentos del mundo" y enfatizando que el objetivo del medio tiempo es "unir a la gente a través de la creatividad y el talento".
El show no solo fue un éxito musical, sino también un mensaje político y cultural que trascendió las fronteras, generando una conversación nacional sobre representación e identidad latina en Estados Unidos.

