La cancelación del proyecto FIFA Forward Enterprise, anunciada por el presidente de la FIFA Gianni Infantino el 31 de julio de 2026, generó una inmediata reacción de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA). A través de un comunicado oficial publicado el 1 de agosto de 2026, la organización europea celebró la decisión pero lanzó críticas severas hacia la gestión de Infantino, señalando que la propuesta de vender derechos comerciales y de eventos de la FIFA a inversores privados había fracturado profundamente el fútbol internacional.
La UEFA expresó su satisfacción por el retiro del plan que buscaba privatizar participaciones en competiciones emblemáticas como la Copa Mundial de la FIFA. El organismo europeo había sido el primero en rechazar frontalmente la iniciativa, advirtiendo que ninguna selección nacional europea participaría en torneos organizados por la FIFA mientras permaneciera vigente. En su comunicado, la UEFA agradeció a aficionados, ligas, clubes, jugadores, federaciones y confederaciones que se opusieron, así como a primeros ministros y jefes de Estado que demostraron "que el fútbol no está en venta".
Sin embargo, la UEFA redobló su apuesta con una advertencia contundente hacia la FIFA: "No podemos seguir así, con planes secretos que se tramitan por la vía rápida, ideados por personas anónimas y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas". La organización europea anunció que trabajará en los próximos días y semanas con sus federaciones y otras confederaciones para reflexionar sobre cómo ocurrió esto y elaborar un plan que garantice que no vuelva a suceder, considerando que "la actual dirección de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol".
La UEFA también cuestionó el incumplimiento de promesas realizadas por Infantino en 2016 cuando solicitó ser elegido presidente. Recordó sus compromisos de transparencia y de utilizar los recursos de la FIFA para el desarrollo del fútbol, pero señaló que "en ambas promesas, no ha cumplido". Criticó el "acuerdo turbio, urdido a puerta cerrada y opaco" que intentó imponer, y destacó que con reservas que superan los 5.000 millones de dólares en agosto de 2026, Infantino tampoco ha utilizado el dinero de las federaciones en beneficio del fútbol.
La organización europea se comprometió a trabajar de inmediato con socios y partes interesadas de todo el mundo para proponer una nueva forma de distribuir recursos a través del programa "FIFA Forward" existente. Enfatizó que "debemos empezar a utilizar parte de ese dinero que permanece inactivo en la cuenta bancaria de la FIFA para dar el impulso inicial que necesitan las bases y el fútbol en general en cada uno de los 211 países de la FIFA. Pero no es necesario que vendamos las joyas de la familia para financiarlo". Concluyó que aunque "esta es una victoria para todo el fútbol", la tarea de restablecer la confianza en la FIFA apenas ha comenzado.
En línea similar, la Confederación Asíatica de Fútbol (AFC) también acogió con satisfacción la retirada de la propuesta FIFA Forward Enterprise el 1 de agosto de 2026. Su presidente, Salman bin Ebrahim Al Khalifa, enfatizó que espera que futuras iniciativas que afecten al fútbol mundial se presenten y discutan de manera oportuna, transparente y significativa con todas las confederaciones, el Consejo de la FIFA y las asociaciones miembro, reafirmando que "el futuro del fútbol mundial debe forjarse siempre mediante consultas adecuadas, diálogo colectivo y respeto por las estructuras de gobernanza establecidas".







