Todo comenzó hacia las 16.30 de la tarde del martes, cuando un agente le pidió identificación a Arzamendia. Fue entonces que éste, quien se encontraba en un estado alterado y con un arma blanca, trató de escapar pero se vio acorralado por diferentes policías que le dieron la voz de «alto». En ese momento, el sospechoso se abalanzó sobre uno de los efectivos con su cuchillo. Allí, el policía extrajo su pistola y efectuó dos disparos, uno en el abdomen y otro en la pierna izquierda. Luego del episodio, el joven fue trasladado al hospital Evita Pueblo de Berazategui pero murió pocos minutos después.
Fuentes policiales indicaron que Arzamendia era cómplice del delincuente muerto el domingo pasado en la intersección de las calles 156 y 44, en Berazategui. Ese día, ambos intentaron asaltar a un efectivo, hecho que desembocó en un tiroteo y en el posterior fallecimiento de Iturralde, tras un balazo que ingresó por la espalda y quedó alojada entre un pulmón y un riñón.
La fiscal que interviene en el reciente suceso ocurrido este martes, Silvia Borrone, caratuló el expediente como «homicidio en legítima defensa», de forma que, hasta el momento, no se tomó ninguna medida legal contra el policía que mató a Arzamendia.
Fuente: Hace Instantes







