Uno de los tantos convictos beneficiados por el régimen de excarcelaciones aplicado por la Justicia fue Pablo Sommaruga, quien en 2004 había sido condenado por secuestrar de manera extorsiva a Ariel Strajman, hijo de un joyero, quien había pagado mil dólares y algunas joyas por el rescate. Luego de ser liberado, el ex preso llegó a su casa, ubicada en la ciudad chubutense de Esquel, pero se encontró con una sorpresa: un grupo de vecinos lo estaba esperando para agredirlo.
El hecho ocurrió la tarde de este miércoles, cuando un cierto número de personas insultó y golpeó a Sommaruga pese a la custodia policial asignada por el juez José Pérez Arias, quien dictó la prisión domiciliaria el pasado 27 de abril, desde el Juzgado Nacional de Ejecución Penal N°1. A partir del ataque propiciado por los vecinos, el hombre tuvo que volver a la Unidad N°14 de Esquel junto con los policías que lo escoltaban.
Fuente: Hace Instantes