Un nutrido grupo de camioneros autoconvocados impiden desde el jueves que otros transportistas entreguen sus cargas en las terminales portuarias. Se trata de una medida de fuerza en reclamo de un aumento en la tarifa que abonan los acopios de cereales. Crecen las denuncias por ataques y sabotajes en muchas rutas del país.
Las firmas exportadoras denunciaron una «inminente parálisis total» por esta situación. «Desde el jueves 1º de febrero, se desató una inusitada medida de fuerza de transportistas auto convocados de todo el país que, ejerciendo la violencia o con piquetes, impiden que circulen camiones con la materia prima de granos por las principales rutas del país, que desembocan en los puertos. Así, se encuentran virtualmente paralizadas todas las principales plantas agroindustriales y puertos exportadores de la Argentina«, advirtieron a través de un comunicado la Cámara de la República Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportaciones de Cereales (CEC).
Las demandas de estos camioneros «son ajenas a la agroindustria», según señalan desde las terminales portuarias. El conflicto produjo ya «una reducción del 70% en vehículos que llegaron a las plantas procesadoras y los puertos». Los datos relevados por las empresas marcan que ayer la merma de transportes superó el 90%. La protesta afecta a los puertos del Gran Rosario, Bahía Blanca, Necochea y Neuquén.
La Sociedad Rural también mostró su preocupación por una medida de fuerza “con mucha violencia”. “Cargas que se tiraron a la ruta, camiones quemados, conductores golpeados. Ese fue el terrible saldo de la manifestación de grupos violentos en diferentes puntos del país. Repudiamos enérgicamente este tipo de actos vandálicos y pedimos que haya justicia y control para que no se repitan este tipo de conductas contra la integridad física y el trabajo”, exigieron desde la entidad.
El reclamo por el momento no parecería sindicalizado. La medida de fuerza la llevan adelante los propios dueños de los camiones. Hay videos subidos a las redes sociales en los que se observan cómo grupos de personas obligan a transportistas a tirar su carga de granos al costado de las rutas.
La medida de fuerza de este grupo de camioneros coincide con el malestar entre los trabajadores portuarios por la decisión de Cargill de despedir a 44 operarios que se desempeñaban en varias de sus plantas.
Fuente: clarín







