Victoria Villarruel recibió este martes a la jueza María Verónica Michelli en su despacho del Senado y le expresó respaldo político e institucional, en medio del conflicto generado por el intento de la Casa Rosada de retirar su candidatura al Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata. El encuentro, que se extendió casi una hora, ocurrió en uno de los momentos de mayor tensión entre el Gobierno y el Senado desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
La jueza Michelli cuenta con dictamen favorable de la Comisión de Acuerdos con nueve firmas de senadores de La Libertad Avanza, PRO, UCR y espacios provinciales, lo que la deja en condiciones reglamentarias para ser votada en el pleno. Sin embargo, la Casa Rosada intentó impulsar el retiro de su candidatura después de que trascendiera su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon. Esta decisión generó sorpresa y abrió una discusión sobre los alcances de la facultad presidencial para retirar un pliego cuando el procedimiento parlamentario ya está avanzado.
La postura de Villarruel marca una diferencia clara con la estrategia de Milei y Karina Milei. Según fuentes cercanas a la vicepresidenta, ella respeta la institucionalidad y no irá en contra de las mayorías del Senado. Esta posición se alineó además con la decisión de Patricia Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, quien rechazó respaldar el retiro del pliego y expresó su "objeción de conciencia" ante el Presidente.
La trayectoria profesional de Michelli constituyó uno de los principales argumentos contra el retiro de su candidatura. Es abogada egresada de la Universidad Nacional de La Plata, cuenta con más de tres décadas en el Poder Judicial y se desempeña como secretaria de Cámara en el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata desde 2009. Además posee estudios de especialización en derecho penal y acceso a la justicia.
La reunión entre Villarruel y Michelli refleja el distanciamiento que existe entre la Vicepresidencia y la Casa Rosada desde antes de la asunción presidencial. Ambos espacios acumularon diferencias sobre la administración del Senado, la estrategia parlamentaria y la construcción política de La Libertad Avanza. En este caso, la vicepresidenta decidió involucrarse personalmente en uno de los conflictos más sensibles del Gobierno, dejando en claro que no desconocerá decisiones ya avaladas por las mayorías de la Comisión de Acuerdos.

