El gobierno de Dilma Rousseff incrementó el ritmo de devaluación desde abril pasado y en lo que va del año acumula 28,79%, uno de los mayores niveles para las economías emergentes de la región.
El año pasado Brasil mostró su primer déficit comercial en catorce años. Y ahora ha logrado revertir la tendencia: en el primer semestre del año muestra un superávit de u$s2.222 millones.
La noticia suma presión al peso argentino, que durante este año se depreció sólo 8,71%, de 8,46 a 9,20. Los cambios en la política monetaria brasileña logran mayor impacto en las industrias, dado que dificulta la competitividad por precio de los productos argentinos que se exportan a al país vecino.
Brasil es el mayor socio comercial de la Argentina, aunque durante este año compró 23% menos de productos argentinos. Medidos en dólares, 7 de cada 10 dólares de manufacturas de origen industrial (en su mayoría automotrices y autopartes) locales son absorbidas por compradores brasileños.
Fuente: infobae.com







