Huracán pagó con el empate la falta de efectividad que tuvo en el primer tiempo y dejó dos puntos clave en Mendoza. Martínez abrió la cuenta para el Globo, pero Velázquez le arruinó la fiesta sobre el final. Pobre Kudelka…
En Parque Patricios todavía no entienden cómo se pueden haber escapado estos dos puntos. Huracán fue decididamente mejor que Independiente Rivadavia, pero la ineficacia le jugó una mala pasada y se terminó volviendo al barrio con un empate que dolió más que la derrota.
Es que el Globo tuvo todo para liquidarlo en el primer tiempo, pero… Generó nueve situaciones de gol de las cuales sólo concretó una, la del Pity Martínez. Se desprende, entonces, el porqué del empate. «Estoy frustrado», decía Kudelka después del partido. No es para menos: el Globo fue una máquina de despilfarrar situaciones y la superioridad que había mostrado en el campo sobre Independiente quedó invisible en el resultado.
El rosarino Velázquez fue el verdugo de Huracán. Sobre el final, le ganó en el salto a Edu Domínguez y concretó una de las pocas que tuvo la Lepra, decretando la igualdad en Mendoza.
Fuente: Ole.com.ar






