A menos de 50 días del inicio del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, la participación de Irán en la competencia sigue siendo tema de debate internacional. Paolo Zampolli, un enviado especial de Donald Trump, aseguró haber sugerido tanto al presidente estadounidense como a la FIFA que Italia sustituya a la selección iraní en el torneo. Según fuentes consultadas por el Financial Times, esta propuesta buscaría recomponer la relación entre Trump y la primera ministra italiana Giorgia Meloni, aunque Zampolli reconoció motivaciones personales. "Ver a la Azzurra en un torneo en Estados Unidos sería un sueño para mí como italiano de nacimiento", expresó.
La FIFA y la Federación Italiana de Fútbol rechazaron comentar o negar conocimiento del planteo. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue categórico al respecto: "El equipo de Irán vendrá, seguro". Infantino enfatizó que Irán debe participar por haber clasificado legítimamente y porque sus jugadores desean competir. Italia, aunque es cuatro veces campeona mundial, quedó eliminada en el repechaje europeo al perder ante Bosnia-Herzegovina en penales. Irán, en cambio, clasificó automáticamente al ubicarse entre los ocho mejores de la Confederación Asiática.
El reglamento de la FIFA otorga "total discreción" al organismo para reemplazar a una selección en caso de retiro voluntario. En marzo, el ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, había anunciado la intención de retirarse del torneo debido a los conflictos bélicos y represalias internacionales. Sin embargo, no se ha confirmado una decisión oficial definitiva sobre esta posible retirada, manteniendo la incertidumbre sobre la participación iraní.
Irán integrará el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, disputando sus tres encuentros en territorio estadounidense: dos en Los Ángeles y uno en Seattle. La federación iraní había solicitado jugar en México por razones de seguridad, pero la FIFA rechazó el pedido. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum explicó que cambiar las sedes originales generaría complicaciones logísticas significativas.
En medio de la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, Infantino reafirmó el papel del fútbol como puente de entendimiento internacional. "El deporte debería estar al margen de la política", señaló, aunque reconoció que viven en la realidad terrestre donde el fútbol puede ayudar a construir y mantener puentes de comunicación entre naciones.







