El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, acelera la construcción de su proyecto político nacional de cara a una posible candidatura presidencial en 2027. Esta semana viajará a Corrientes para fortalecer lazos con gobiernos locales y explorar el terreno político en provincias clave, mientras prepara la expansión de su movimiento en Mendoza. Los movimientos del mandatario bonaerense generan debate dentro del peronismo, con críticos que lo comparan con la estrategia que siguió Horacio Rodríguez Larreta en 2023.
Este miércoles, Kicillof se reunirá con el gobernador correntino Juan Pablo Valdés para firmar acuerdos de cooperación en Seguridad, Desarrollo Agrario y Gobierno. En la provincia mesopotámica presentará también su libro "De Smith a Keynes" en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste. La visita busca medir el termómetro político en un territorio donde el peronismo enfrenta desafíos electorales. El ministro del Interior nacional, Diego Santilli, respondió con ironía a la incursión: "¿Ahora es gobernador de Corrientes? Me parece que hay que regalarle un GPS".
Kicillof ya había realizado una exploración similar en Córdoba a principios de mes, visitando Cosquín y La Falda sin encuentros formales con el gobernador Martín Llaryora. En ambas provincias, el mandatario bonaerense cuenta con armadores políticos que preparan el terreno: en Córdoba trabaja el exsenador Carlos Caserio, mientras que en Corrientes envió a los exintendentes Julio Pereyra y Alberto Descalzo para organizar su movimiento. Ambos dirigentes ahora ocupan cargos relevantes en la administración bonaerense.
Mendoza es otro frente de expansión estratégica. El diputado nacional Martín Aveiro lidera el despliegue del Movimiento Derecho al Futuro en la provincia cuyana, donde próximamente abrirá una casa que promueve la figura de Kicillof. También participan la intendenta de Santa Rosa, Florencia Destéfanis, y otras figuras del gobierno bonaerense en esta iniciativa federal.
El ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, aclaró que estas actividades no responden a una campaña electoral anticipada. "La campaña será el año que viene, luego de que defina las candidaturas", enfatizó. Bianco destacó que los viajes se enmarcan en una política de cooperación federal definida desde el inicio de la gestión en 2019, con acuerdos en seguridad, búsqueda de personas y asistencia durante emergencias. Según el funcionario, esta estrategia responde a la retracción del gobierno nacional en sus responsabilidades constitucionales.
La estrategia de Kicillof refleja una apuesta por consolidar liderazgo territorial más allá de Buenos Aires, tejiendo alianzas con gobiernos radicales y peronistas que critican la gestión de Javier Milei. Los próximos meses serán determinantes para medir el alcance real de este proyecto federal y su capacidad de generar consensos en provincias históricamente complejas para el peronismo.







