Luego de la inesperada goleada que le propinó el Real Madrid al Atlético de Simeone, la Juventus y el Mónaco se vieron las caras en la segunda semifinal de la Champions League, disputada en el Stade Luis II.
El espectáculo europeo presentó un duelo de estilos. La posesión de la entidad italiana no pudo concretarse por la falta de efectividad de Gonzalo HIguaín, y la calidad individual de Mbappéz amenazó constantemente a Buffon.
Tuvo que pasar media hora para que Paulo Dybala encause la conquista con un taco lujoso. Dani Alves, imitó al cordobés con otra perla y abasteció al Pipita, para que el ex River festeje el 1 a 0 en territorio ajeno. El golazo se justificó por el perfecto andamiaje del circuito ofensivo del elenco de Allegri.
Fuente: Infobae







