El juez Marcelo Lucini confirmó el procesamiento de Rafael Di Zeo por ser el instigador de dos homicidios, antes de un amistoso con San Lorenzo en 2013, y subrayó los vínculos que el jefe de la barra brava de Boca Juniors mantenía con funcionarios del gobierno que encabezaba Cristina Kirchner.
En el texto, el camarista mencionó la relación de Di Zeo con el ex ministro de Seguridad bonaerense Alejandro Granados, con el ex ministro de Justicia bonaerense Ricardo Casal y con el ex secretario de Justicia nacional Julián Álvarez. «No puede dejar de destacarse que justamente por esa posición privilegiada (como jefe de una facción de la barra brava) mantiene línea directa con personajes de suma importancia política», resaltó el camarista.
«Basta citar los encuentros de Di Zeo con el ex ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Granados, en El Mangrullo, las escuchas telefónicas donde surge un pedido de colaboración en las elecciones nacionales PASO y posibles reuniones con el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires de aquel entonces Ricardo Casal y con Julián Álvarez, secretario de Justicia», precisó.
Según la Justicia, Di Zeo estuvo presente en la escena de los asesinatos pues fue identificado como la persona que estaba a bordo de una moto con casco, y quedó establecida su presencia debido a que la antena telefónica ubicó su celular en las adyacencias de la cancha de San Lorenzo, en el Bajo Flores. «No se trató de una simple pelea entre integrantes de distintos clubes», sostuvieron los camaristas Marcelo Lucini, Rodolfo Pociello Argerich y Mariano Scotto.
Los jueces remarcaron que en el lugar hubo unos 150 disparos, y resultaron víctimas fatales Marcelo Carnevale y Angel Díaz, dos integrantes de bandas antagónicas de la hinchada de Boca Juniors. En el fallo advirtieron que «pretender calificarlos como meros simpatizantes» a Di Zeo y De Vaux, «como quien dirige un club de fans, resulta un descaro».
Fuente: Infobae







