Es «la nieta de Boca Juniors». La mujer que custodia los secretos de la fundación del “gigante”. Amalia Sana no tuvo que leer la historia xeneize en textos reconstruidos por terceros: los relatos del nacimiento del club le llegaron “de primera mano”, como lecciones cotidianas dictadas en casa.
Su abuelo, Santiago Sana, fue uno de los cinco idealistas que un 3 de abril de 1905 engendraron una agrupación de dimensiones insospechadas. A 113 años de aquel hito, Amalia honra el apellido. Trabaja ad honorem como colaboradora en el área de fútbol femenino de Boca. Y es “la guardiana” que reproduce la epopeya en blanco y negro para que la historia no se tergiverse.
“Boca es el aire que respiro. No es fanatismo, es algo más profundo: viene de la sangre. Lo heredé”, intenta explicar y se le atasca tanto sentimiento. ¿Quién fue mi abuelo? Lo llamaban El Kaiser. No llegué a conocerlo por días: murió el 23 de julio de 1959 y el 1º de agosto nací yo. Sé todo por mi padre: hijo de genoveses, nació en La Boca, en la calle Azara, e hizo su carrera en la empresa marítima Terner. Era muy culto para la época y llegó a cruzar a Carlos Gardel”.
Don Sana, que jugó un par de partidos para el equipo de 1905 y llegó a Presidente de la institución, “desparramó a Boca por todas las células de la familia”. Cuenta Amalia que Luis Cerezo (ex Presidente y ex jugador) era el cuñado de Santiago. Y Atilio Sana (otro ex futbolista boquense), era el hermano. “No dejó pariente sin meter en Boca, incluso a Vicente Decap, otro cuñado que fue secretario durante la gira por Europa en 1925”.
Fuente: Clarín







