El embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, manifestó hoy que Washington trabajaría activamente para reducir la tensión entre Argentina y Reino Unido en caso de un eventual conflicto por las Islas Malvinas. El funcionario enfatizó la importancia de encontrar una solución diplomática antes de que la situación se agrave.
Durante una entrevista concedida al medio británico GB News, Waltz fue interrogado sobre la posición que adoptaría Estados Unidos ante un posible enfrentamiento armado en el Atlántico Sur y si respaldaría al Reino Unido en esa circunstancia. Aunque evitó comprometerse con una respuesta definitiva, aclaró que cualquier decisión de esa envergadura dependería del presidente estadounidense. "Es una decisión del comandante en jefe", expresó en alusión a Donald Trump.
No obstante, el diplomático dejó clara la prioridad de Washington: evitar una confrontación directa. "Creo que buscaríamos desescalar antes de llegar tan lejos", señaló durante el diálogo. Esta declaración refleja el enfoque cauteloso de la administración estadounidense frente a un posible conflicto en la región.
Waltz también subrayó el equilibrio que Estados Unidos mantiene en sus relaciones internacionales. "Argentina es una gran amiga de Estados Unidos", afirmó, mientras que simultáneamente destacó el vínculo histórico con el Reino Unido, al que describió como una "relación especial". Esta postura refleja el interés estadounidense en preservar ambas alianzas.
Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones diplomáticas renovadas vinculadas a la disputa por soberanía de las Islas Malvinas, particularmente relacionadas con la exploración y explotación de recursos naturales en la zona. Mientras Argentina mantiene su reclamo histórico de soberanía, Reino Unido sustenta su posición en el derecho de autodeterminación de los habitantes del archipiélago. En este escenario, Estados Unidos ha enfatizado la necesidad de mantener el diálogo y evitar una escalada de confrontación.







