A horas de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, la Federación de Veteranos de Guerra "2 de Abril" emitió un comunicado con un mensaje reflexivo sobre el significado del encuentro deportivo. La organización enfatizó que el partido de semifinales debe entenderse exclusivamente como un evento deportivo y no como una revancha histórica, a pesar de los profundos vínculos entre ambas naciones vinculados a la soberanía de las Islas Malvinas.
Los veteranos reconocieron que el fútbol representa una de las mayores expresiones de la cultura popular argentina y validaron la pasión generada por la clasificación de la selección a las semifinales del torneo. Sin embargo, advirtieron sobre la importancia de diferenciar el fervor deportivo de la causa nacional relacionada con Malvinas y los 649 argentinos fallecidos en el conflicto de 1982. Según la Federación, "el partido de semifinales es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica".
El documento subraya que el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas se sostiene en los ámbitos internacionales a través de la diplomacia, la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable establecido por la Constitución Nacional. La Federación enfatizó que aunque el fixture enfrente a Argentina con Inglaterra, el valor central es mantener la consigna "¡Malvinas Argentinas!" como símbolo de memoria y soberanía, "sin caer en la xenofobia ni en el odio".
La organización solicitó a la sociedad, comunicadores y seguidores del partido que acompañen a la selección argentina manteniendo "el respeto por quienes dieron su vida por la Patria". Pidieron que el fútbol sirva para recordar al mundo la continuidad del reclamo de soberanía, subrayando el carácter pacífico y democrático de la posición argentina. Concluyeron que la motivación deportiva y el apoyo a la selección pueden convivir perfectamente con la defensa de la verdad histórica y la memoria.
En este contexto, Silvina Riela, madre del futbolista Alexis Mac Allister, compartió su perspectiva personal en una entrevista. Relató cómo su experiencia viviendo en Inglaterra transformó su visión del país británico: "Pensé que me iba a encontrar con gente fría, son muy educados y respetuosos. Hemos sido acobijados por un país que nos trató de la mejor manera". Con humor, reveló que cuando los hinchas cantan "el que no salta es un inglés", ella permanece sentada con su nieta que nació en Inglaterra, ilustrando cómo las relaciones personales trascienden las rivalidades deportivas.







