El lanzamiento presidencial de Hernán Lacunza, exministro de Hacienda durante la administración de Mauricio Macri, ha generado debate en el Gobierno, que interpreta este movimiento como una estrategia del PRO para mejorar sus condiciones de negociación sobre el futuro de la Ciudad de Buenos Aires. Según fuentes de la administración libertaria consultadas en agosto de 2026, se trata de un elemento de presión política: "Es Macri intentando condicionar el acuerdo con La Libertad Avanza. Es un elemento de negociación, y está pensando con la idea de infligir daño".
Desde Casa Rosada minimizan el impacto electoral de Lacunza, argumentando que carece del reconocimiento suficiente para competir seriamente. Sin embargo, admiten que podría restar votos al oficialismo. "Si midiese cinco puntos, son cinco puntos que te recortan a vos porque disputa tu electorado", plantean desde el oficialismo. Un funcionario llegó a bromear sobre su posición como vicepresidente de Racing: "Lacunza es el vicepresidente de Racing y no lo conocen ni los propios hinchas". En el PRO hay divisiones: mientras algunos lo ven como una maniobra para seducir electores desencantados con el Gobierno libertario, otros lo califican de "payasada", recordando que "no está afiliado y no hace política".
La negociación política entre La Libertad Avanza y el PRO se presenta diferenciada según el distrito. En la provincia de Buenos Aires, ambos espacios parecen encaminados hacia un acuerdo similar al de 2025, pero la Ciudad de Buenos Aires complica el panorama. Algunos dirigentes libertarios consideran que Mauricio Macri es el mejor interlocutor para iniciar conversaciones, mientras que otros prefieren esperar a que resuelva sus tensiones internas con su primo Jorge Macri antes de negociar. "Es un problema de ellos, pero uno no sabe con quién tiene que hablar", señalan desde La Libertad Avanza.
El vínculo de Javier Milei con los referentes del PRO refleja esta incertidumbre. Recientemente ha recuperado cercanía con Jorge Macri, con quien compartió palco en La Rural, mientras mantiene distancia con Mauricio, aunque negó estar enojado. "Sigo teniendo un gran afecto. Tengo un gran agradecimiento porque él nos ha dado un apoyo muy importante", afirmó el presidente en agosto de 2026, admitiendo que no tendría "ningún problema" en recibir nuevamente a Macri en la Quinta de Olivos.
Paralelamente, desde el oficialismo libertario se mantiene abierta la posibilidad de competir sin acuerdos en la Ciudad. Pilar Ramírez, jefa de bloque libertaria en la Legislatura porteña, planteó la opción de un candidato propio: "No vamos a hablar de una alianza cuando todavía falta un montón, porque ni siquiera sabemos si vamos a compartir o no el proyecto de ciudad que nosotros tenemos". Incluso la senadora Patricia Bullrich se mostró optimista sobre una eventual candidatura a Jefatura de Gobierno. Aunque los libertarios interpretan la postulación de Lacunza como una jugada macrista, evitan clausurar puentes con el PRO, conscientes de que una negociación frustrada en CABA podría fragmentar un electorado disputado de cara a 2027.







