La emergencia de incendios en Argentina ha revelado una crítica situación de desfinanciamiento y precariedad laboral para los brigadistas y bomberos que combaten los siniestros. El Gobierno nacional declaró la emergencia ígnea en cinco provincias, pero los trabajadores denuncian condiciones laborales y salariales inadecuadas.
Según datos de la Asociación de Trabajadores del Estado, la mayoría de estos combatientes gana entre 800.000 y 1.500.000 pesos, con salarios que no reflejan la complejidad y riesgo de su trabajo. La Fundación Ambiente y Recursos Naturales ha identificado una significativa subejecución presupuestaria en las partidas destinadas a emergencias.
Los brigadistas enfrentan múltiples desafíos: bajos salarios, esquemas de contratación inestables, falta de equipamiento y una reducción en la planta de personal. Actualmente, existen aproximadamente 391 brigadistas de Parques Nacionales, 110 del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y cerca de 400 brigadistas provinciales.
El Gobierno anunció un despliegue de más de 400 brigadistas, medios aéreos, vehículos logísticos y asistencia social. También transfirió 4.000 millones de pesos a Chubut y 100.000 millones a Bomberos Voluntarios. Sin embargo, hasta febrero, el gasto del presupuesto nacional para emergencias ígneas no supera el 5%.
Mientras los incendios se vuelven más intensos e impredecibles, la respuesta estatal continúa mostrando demoras y una ejecución presupuestaria limitada, exponiendo las vulnerabilidades en la gestión de estos críticos siniestros forestales.







