Las autoridades españolas se preparan para recibir al crucero MV Hondius en las Islas Canarias, que transporta a más de 140 pasajeros y miembros de la tripulación afectados por un brote de hantavirus. La embarcación, con bandera holandesa, arribaría a Tenerife el sábado o domingo, donde funcionarios sanitarios realizarán evacuaciones controladas en una zona completamente aislada y acordonada, según informó Virginia Barcones, jefa de servicios de emergencia de España.
El crucero estuvo varios días varado frente a las costas de Cabo Verde mientras se evacuaban pasajeros enfermos y las autoridades decidían el destino final. Finalmente, España aceptó recibirlo en Tenerife, pero el presidente regional de Islas Canarias, Fernando Clavijo, expresó su preocupación por la llegada y exigió una reunión urgente con el presidente Pedro Sánchez. Clavijo argumentó que el operativo se pudo haber realizado en Cabo Verde y exigió que el barco continúe hacia Países Bajos después del desembarco.
Los 14 ciudadanos españoles a bordo serán evaluados y trasladados en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz en Madrid, donde ingresarán en el hospital militar Gómez Ulla en cuarentena. Estados Unidos enviará un avión para repatriar a 17 ciudadanos estadounidenses, mientras que Reino Unido también fletará un avión para evacuar a aproximadamente dos docenas de ciudadanos británicos. El desembarco ha generado rechazo entre trabajadores portuarios que exigen información clara sobre los protocolos de seguridad.
Al menos tres pasajeros han fallecido por el hantavirus, un virus que se transmite por inhalación de excrementos de roedores contaminados y no se propaga fácilmente entre humanos. La Organización Mundial de la Salud sostiene que el riesgo para la población general es bajo. Ninguno de los pasajeros o tripulantes que permanecen en el barco presenta síntomas actualmente.
Las autoridades sanitarias de cuatro continentes rastrean a más de dos docenas de pasajeros que desembarcaron antes de detectarse el brote. El virus no fue confirmado hasta el 2 de mayo, casi dos semanas después de la primera muerte a bordo. Se han identificado casos sospechosos en Reino Unido, Sudáfrica y Tristan da Cunha, con autoridades realizando seguimiento de contactos en múltiples países para contener la propagación del virus.







