Aunque el Índice de Confianza en el Gobierno (ICEG) se recuperó en agosto de 2026 alcanzando los 2,06 puntos, esta mejora no necesariamente cambia el escenario electoral para Javier Milei. Según el análisis del consultor político Facundo Nejamkis, director de Opina Argentina, el Presidente mantiene una base de apoyo significativa pero enfrenta un límite decisivo: su elevada tasa de rechazo y la dificultad para ampliar su electorado de cara a las elecciones de 2027.
Para Nejamkis, la evolución de los precios sigue siendo el indicador más sensible para la imagen presidencial. Según las mediciones de Opina Argentina realizadas en agosto de 2026, la imagen de Milei se ubica alrededor de 36 o 37 puntos. Sin embargo, el consultor advierte que la desaceleración inflacionaria no resuelve completamente las demandas de sus votantes. "El voto de Milei no solo se compone de una parte de la sociedad que puede visualizar positivamente la estabilidad de precios, sino que además hay una parte de sus votantes que hoy tiene una mirada crítica sobre el gobierno, que en realidad lo que están demandando es una mejora en la capacidad adquisitiva del salario", explicó. Existe una división entre quienes celebran la estabilización y quienes exigen que esta se traduzca en recuperación del poder de compra.
El panorama electoral se complica aún más cuando se analiza la posibilidad de una victoria en primera vuelta. Nejamkis cuestionó que el "número mágico" del 40% sea suficiente, ya que la legislación requiere además una diferencia de diez puntos sobre el segundo candidato. "Ya no tenés que sacar más de 40, tenés que sacar casi 45 para poder ganar en primera vuelta", señaló. Considerando que el peronismo obtuvo el 37% en las elecciones de 2023 y podría presentarse más unificado en 2027, el Gobierno enfrenta un escenario complejo. En un eventual ballotage, Nejamkis advierte que "al Gobierno se le complica con cualquier candidato que represente el universo opositor".
Nejamkis identificó un riesgo adicional para el oficialismo: que sectores de sus propios votantes sientan que sus problemas cotidianos no ocupan un lugar suficiente en la agenda oficial. Temas como el poder adquisitivo, el empleo y la morosidad podrían generar descontento. "Si esos sectores sienten que el gobierno no es empático con lo que les está pasando, lo más probable es que veamos un gobierno que va perdiendo apoyos y que pierde potencia electoral", advirtió. El consultor también observó que Milei ha demostrado capacidad para recomponer su imagen tras cada crisis, pero cuestiona cuánto tiempo más puede sostenerse esta dinámica.
Finalmente, Nejamkis planteó que la eliminación de las PASO podría beneficiar al Gobierno si sus mediciones internas muestran dificultades para imponerse en segunda vuelta. La estrategia opositora también será determinante: mientras más cerca esté el peronismo de recuperar el poder, mayores serán los incentivos para reducir diferencias internas y alcanzar acuerdos. El verdadero desafío para Milei no es solo conservar su caudal electoral actual, sino lograr sumar votantes entre quienes mantienen una valoración negativa del Presidente, algo que su tasa de rechazo hace particularmente difícil.







