La Confederación General del Trabajo (CGT) reunió este miércoles a sus principales dirigentes para diseñar una nueva estrategia de protesta contra el Gobierno de Javier Milei. Aunque existe un acuerdo sobre las medidas de fuerza, los líderes sindicales descartaron por ahora convocar a una quinta huelga general, considerando que "las condiciones aún no están dadas" para una medida de esa magnitud.
Durante el encuentro en la sede de Azopardo 802, participaron representantes de las principales confederaciones sindicales del país: industria, transporte, alimentación y comunicaciones. La propuesta más radical fue planteada por Omar Maturano, titular de La Fraternidad, quien sugirió un paro por tiempo indeterminado. Sin embargo, esta opción no obtuvo el respaldo mayoritario de los demás gremialistas presentes.
El consenso se inclinó hacia una estrategia alternativa basada en paros sectoriales y escalonados, que combinen diferentes modalidades de protesta como asambleas, movilizaciones callejeras y medidas de fuerza puntuales. Esta metodología permitiría mantener la presión sobre el Ejecutivo sin paralizar completamente la economía, al tiempo que busca sumar a otros sectores sociales afectados por el plan económico actual.
La CGT apunta a una táctica más flexible y prolongada en el tiempo, donde cada sector laboral contribuya con sus propias acciones según su situación particular. Esta aproximación refleja las dificultades internas para lograr consenso en torno a medidas más drásticas, aunque demuestra la determinación de los sindicatos por mantener activa la confrontación con el Gobierno.







