La CGT se involucró directamente en el conflicto generado por la decisión judicial que apartó del cargo a Abel Furlán, líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), e impuso la intervención del sindicato. Un cotitular cegetista participó del "abrazo" solidario a la sede gremial, y el triunvirato recibirá este miércoles al desplazado dirigente para defender la institucionalidad sindical.
En respuesta a la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, el Consejo Directivo de la UOM rechazó la intervención judicial, impulsó la normalización estatutaria y declaró el estado de alerta y movilización nacional. Se designó a Daniel Daporta, titular de la UOM Avellaneda, como Delegado Administrador, y a Emiliano Gallo, líder de Vicente López, en la seccional Zárate-Campana. Estas decisiones se tomaron mientras se realizaba un masivo acto de solidaridad en la sede central de la UOM.
Distintos gremios se concentraron ante Alsina al 400 en apoyo a Furlán y el secretariado desplazado. Participaron miembros del Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), incluyendo ATE, Aceiteros, Papeleros, Camioneros, SOMU, SUTNA, CONADU, Federación de la Carne y Metrodelegados. El cotitular cegetista Octavio Argüello estuvo presente, junto a sindicalistas como Sergio Palazzo, Roberto Baradel, Hugo Godoy, Claudio Marín, Clara Chevallier y Pablo Biró.
Furlán denunció que el fallo es "el desenlace de una operación política, judicial y empresaria" cuyo objetivo es disciplinar a la UOM y debilitar su capacidad de lucha. Criticó duramente a los camaristas que avalaron la reforma laboral, acusándolos de actuar de manera arbitraria y antidemocrática. La Cámara anuló las elecciones de Zárate-Campana y nacionales, alegando falta de garantías en la transparencia del proceso electoral y ordenó una intervención de 180 días.
Los magistrados fundamentaron su decisión en irregularidades denunciadas por la Lista Naranja, encabezada por Angel Derosso, quien cuestionó la custodia unilateral de urnas en la sede sindical sin controles efectivos. Sin embargo, Furlán desafió la suspensión y realizó igual el congreso nacional, siendo reelegido con el apoyo de 48 de las 53 seccionales. A pesar de sus diferencias con la CGT, el líder metalúrgico mantiene su afiliación a la central obrera y designó a Osvaldo Lobato como secretario Gremial.







