El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, completó una intensa agenda internacional en Barcelona durante la Movilización Progresista Mundial. En un encuentro en la biblioteca Gabriel García Márquez, se reunió con el presidente colombiano Gustavo Petro, quien expresó su convicción de que el mandatario bonaerense "posiblemente sea el próximo presidente de Argentina" para "sacarla del colapso". Este respaldo internacional refleja el posicionamiento de Kicillof como figura clave del progresismo para enfrentar al gobierno de Javier Milei en las próximas elecciones.
La visita de Kicillof a España, realizada entre el jueves y el sábado, tuvo como objetivo principal fortalecer vínculos con líderes progresistas europeos y latinoamericanos. Aunque no participó en el panel principal de la cumbre por superposición de agenda, su presencia fue valorada por figuras como Aloizio Mercadante, presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico de Brasil, quien enfatizó: "Lo importante es derrotar a Milei". El gobernador bonaerense se presentó como candidato potencial del campo nacional y popular, evitando hablar explícitamente de candidaturas pero dejando clara su intención de liderar la resistencia progresista.
Durante su estadía, Kicillof sostuvo múltiples encuentros estratégicos. Con el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, selló un acuerdo de hermanamiento entre distritos. Con la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Katarina Barley, y con directivos del PSOE español, coordinó acciones políticas conjuntas. También se reunió con Gabriel Boric, expresidente de Chile, para coordinar esfuerzos contra el avance de la ultraderecha en América Latina, y con representantes del Center for International Policy vinculado al Partido Demócrata estadounidense.
Kicillof aprovechó la plataforma internacional para criticar la dirección global que Trump imprime al mundo, reflejada en Argentina a través de Milei. "La dirección que le está imprimiendo Trump al mundo genera mucho daño", expresó el gobernador, enfatizando que la dirigencia política global rechaza esta línea. Su participación en la cena de líderes con Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva consolidó su posición como interlocutor clave en el diálogo progresista internacional.
El viaje de Kicillof representa una estrategia de posicionamiento electoral anticipado, buscando construir consensos internacionales y legitimidad política frente a Milei. Aunque formalmente evita hablar de candidaturas, sus interlocutores europeos y latinoamericanos ya lo consideran candidato presidencial. Este respaldo internacional, encabezado por la declaración de Petro, marca un punto de inflexión en la construcción política del progresismo argentino de cara a los comicios del próximo año.







