
Inflación 2025: La carne dispara los precios mientras algunos alimentos se abaratan
En 2025, el panorama inflacionario argentino mostró un escenario de marcados contrastes. Mientras la inflación general se ubicó en 31,5%, algunos productos experimentaron aumentos significativos y otros incluso redujeron sus precios.
Los cortes de carne lideraron los incrementos, con subas promedio del 55% en productos como paleta, cuadril y nalga. El tomate redondo fue el alimento más encarecido, aumentando un 75%, seguido por banana y manzana con incrementos del 51% y 43% respectivamente.
En contraste, productos como papa, arroz blanco y zapallo anco registraron bajas importantes, ofreciendo algo de alivio a los consumidores. La política de apertura comercial impactó positivamente en sectores como textiles y equipamiento del hogar, cuyos precios aumentaron muy por debajo del promedio inflacionario.
Los servicios mostraron incrementos más pronunciados, con educación encabezando la lista con un 52,3%, seguida por restaurantes y hoteles con un 42,2%. El transporte también se ubicó por encima del promedio, con un aumento del 32%.
Este panorama evidencia la complejidad del escenario económico, donde la desaceleración inflacionaria coexiste con aumentos dispares que impactan de manera diferente en el bolsillo de los argentinos.
Los cortes de carne lideraron los incrementos, con subas promedio del 55% en productos como paleta, cuadril y nalga. El tomate redondo fue el alimento más encarecido, aumentando un 75%, seguido por banana y manzana con incrementos del 51% y 43% respectivamente.
En contraste, productos como papa, arroz blanco y zapallo anco registraron bajas importantes, ofreciendo algo de alivio a los consumidores. La política de apertura comercial impactó positivamente en sectores como textiles y equipamiento del hogar, cuyos precios aumentaron muy por debajo del promedio inflacionario.
Los servicios mostraron incrementos más pronunciados, con educación encabezando la lista con un 52,3%, seguida por restaurantes y hoteles con un 42,2%. El transporte también se ubicó por encima del promedio, con un aumento del 32%.
Este panorama evidencia la complejidad del escenario económico, donde la desaceleración inflacionaria coexiste con aumentos dispares que impactan de manera diferente en el bolsillo de los argentinos.






