El presidente Javier Milei realizó una histórica visita a Israel donde recibió la Medalla de Honor de manos del presidente Isaac Herzog, en reconocimiento a su apoyo explícito y sostenido hacia el Estado israelí. Esta distinción lo convierte en el único jefe de Estado latinoamericano en ratificar personalmente su compromiso ideológico con el gobierno de Benjamín Netanyahu en un contexto de tensiones en Medio Oriente. Milei agradeció la condecoración afirmando: "La recibo con el honor que merece, y como otro cálido gesto del pueblo de Israel", y celebró el "continuo acercamiento y la amistad" entre ambas naciones.
Durante su estadía, Milei participó en un encuentro privado con Herzog, profundizando una relación que se forjó tras el ataque de Hamas a territorio israelí. El mandatario argentino fue acompañado por su hermana Karina Milei, el canciller Pablo Quirno, el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques y el embajador Axel Wahnish. El encuentro evidencia la cercanía constante entre ambos gobiernos en un contexto geopolítico complejo.
Un punto destacado de la visita fue la investidura de doctor Honoris Causa en la Universidad de Bar-Ilan, donde Milei disertó durante casi una hora sobre ética, economía y política. Ante un auditorio repleto que lo ovacionó de pie, el presidente argentino defendió el capitalismo como "la divina maquinaria del paraíso" y realizó afirmaciones provocadoras sobre cultura e ideología. Elogió las reformas estructurales de su ministro Federico Sturzenegger y enfatizó el retorno a los "valores judeocristianos" como eje de su gestión.
En su discurso, Milei abordó cuestiones ideológicas profundas, afirmando que "con determinadas culturas no vamos a poder convivir" y calificando a Marx de satánico, mientras elogiaba a Adam Smith como figura estoica. Asimismo, sostuvo que la Torá ha funcionado como antídoto frente a las ideas de izquierda, consolidando su posicionamiento ideológico en el escenario internacional.
La visita concluye con una disertación en la academia talmúdica Yeshiva Hebron, donde Milei recibirá una nueva distinción honorífica del cuerpo rabínico. Este viaje se desarrolla en un contexto de intensas tensiones en Medio Oriente, con enfrentamientos recientes entre Israel y Hezbollah, mientras Estados Unidos gestiona negociaciones de paz mediadas por Pakistán, generando recelo en el gobierno israelí respecto a Irán y sus líderes religiosos.







