
Jorge Fernández Díaz cuestionó la hostilidad del Gobierno hacia la prensa y analizó los límites de Milei
Fuente: Infobae
Jorge Fernández Díaz, periodista y escritor, cuestionó la hostilidad oficial hacia la prensa y analizó los límites económicos y políticos del gobierno de Javier Milei. En una charla con el equipo de Infobae a las Nueve, aclaró que no tiene una mirada corporativa: "Hace cuarenta y cinco años que vivo en esta comunidad de periodistas", dijo, y la definió como un ámbito de "canallas, héroes, tipos extraordinarios" y también "gente desastrosa, como en todas las profesiones".
Sobre los ataques a trabajadores de prensa, afirmó: "Cada vez que atacan a un periodista, yo trato de comunicarme con él porque me duele muchísimo". Advirtió que una campaña de odio instalada desde el Estado contra cualquier profesión es grave, pero más aún cuando se trata del periodismo, "donde está en juego la libertad de prensa". Y comparó: "Imaginate que fuera con los médicos, todos los médicos".
Eso, aclaró, no le impide analizar a Milei: "Siempre hay que recordar que es la primera vez que un libertario es presidente de un país". Lo vinculó con el pensamiento de Murray Rothbard, a quien describió como "un exótico total, macartista, admirador de Joseph McCarthy", y remarcó que el Presidente "no podía ser un simple liberal o un liberal desarrollista".
En materia económica, cuestionó la premisa inicial del Gobierno: "Él llega con una idea muy simplista: yo arreglo el déficit fiscal y listo". Consideró que la administración ya aplicó las herramientas previstas, que el episodio de las LEFIs expuso dificultades no contempladas y que "ese manual que parecía que lo iba a resolver todo" no alcanza. Según dijo, hoy hay un "gran lío" interno porque hay quienes no se atreven a plantearle al Presidente que hay que reanimar la economía.
Extendió la crítica a otros espacios: los kirchneristas tienen una "fórmula mágica" que, según ellos, falló por mala aplicación, y el liberalismo "se debía a sí mismo una autocrítica". Citó a Miguel Ángel Broda: "No se puede hacer un plan sin prever las transiciones". Admitió que puede haber una transición dolorosa, pero no una desesperante, "porque hay que seguir ganando elecciones", y señaló que, a diferencia de los dictadores del siglo XX, hoy hay que pedirle el voto "a tus víctimas", las del comercio y la industria.
Sobre la reelección, dijo ver "movimientos secretos" en el Gobierno para reanimar la economía, algo que le parece positivo "para los argentinos" más que para Milei, aunque no sabe si funcionarán. Notó "un principio de revelación: 'Estamos jodidos'". Finalmente, sostuvo que "la mente turbulenta del presidente" pesa en el análisis político, que sus decisiones más desorbitadas no son "trucos de Steve Bannon" y que se trata de "políticas que tratan de justificar una personalidad" en un sistema hiperpresidencialista.
Sobre los ataques a trabajadores de prensa, afirmó: "Cada vez que atacan a un periodista, yo trato de comunicarme con él porque me duele muchísimo". Advirtió que una campaña de odio instalada desde el Estado contra cualquier profesión es grave, pero más aún cuando se trata del periodismo, "donde está en juego la libertad de prensa". Y comparó: "Imaginate que fuera con los médicos, todos los médicos".
Eso, aclaró, no le impide analizar a Milei: "Siempre hay que recordar que es la primera vez que un libertario es presidente de un país". Lo vinculó con el pensamiento de Murray Rothbard, a quien describió como "un exótico total, macartista, admirador de Joseph McCarthy", y remarcó que el Presidente "no podía ser un simple liberal o un liberal desarrollista".
En materia económica, cuestionó la premisa inicial del Gobierno: "Él llega con una idea muy simplista: yo arreglo el déficit fiscal y listo". Consideró que la administración ya aplicó las herramientas previstas, que el episodio de las LEFIs expuso dificultades no contempladas y que "ese manual que parecía que lo iba a resolver todo" no alcanza. Según dijo, hoy hay un "gran lío" interno porque hay quienes no se atreven a plantearle al Presidente que hay que reanimar la economía.
Extendió la crítica a otros espacios: los kirchneristas tienen una "fórmula mágica" que, según ellos, falló por mala aplicación, y el liberalismo "se debía a sí mismo una autocrítica". Citó a Miguel Ángel Broda: "No se puede hacer un plan sin prever las transiciones". Admitió que puede haber una transición dolorosa, pero no una desesperante, "porque hay que seguir ganando elecciones", y señaló que, a diferencia de los dictadores del siglo XX, hoy hay que pedirle el voto "a tus víctimas", las del comercio y la industria.
Sobre la reelección, dijo ver "movimientos secretos" en el Gobierno para reanimar la economía, algo que le parece positivo "para los argentinos" más que para Milei, aunque no sabe si funcionarán. Notó "un principio de revelación: 'Estamos jodidos'". Finalmente, sostuvo que "la mente turbulenta del presidente" pesa en el análisis político, que sus decisiones más desorbitadas no son "trucos de Steve Bannon" y que se trata de "políticas que tratan de justificar una personalidad" en un sistema hiperpresidencialista.





