Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 anunciaron un programa revolucionario de venta de entradas que busca democratizar el acceso a las competiciones. A partir del 9 de abril, el público general podrá adquirir un millón de localidades a USD 28, una iniciativa sin precedentes en la historia de los Juegos Olímpicos. Esta estrategia de precios accesibles responde a la demanda de aficionados y representa una alternativa a los elevados costos que caracterizan a grandes eventos deportivos internacionales.
La estructura de precios fue diseñada para maximizar la inclusión: aproximadamente el 75% de las entradas costará menos de USD 400, incluyendo acceso a finales de diversas disciplinas. Solo el 5% de las localidades superará los USD 1.000, mientras que cerca de la mitad tendrá un valor inferior a USD 200. Los residentes de Los Ángeles y Oklahoma City podrán acceder a una preventa especial desde el 2 de abril, lo que beneficiará a las comunidades anfitrionas. La vicepresidenta de ingresos de LA28, Allison Katz-Mayfield, destacó que "los precios son comparables y en muchos casos muy inferiores a otros eventos deportivos profesionales".
Los Juegos se llevarán a cabo del 14 al 30 de julio y reunirán a más de 10.000 atletas de más de 200 países. La organización aprovechará infraestructuras existentes en la ciudad para reducir el impacto ambiental y optimizar recursos. Se espera que el evento genere miles de empleos temporales en turismo, hostelería y comercio, impulsando significativamente la economía local.
Para combatir el fraude y la especulación, LA28 implementará una política de reventa verificada a partir de 2027 a través de plataformas oficiales como AXS, Eventim, Ticketmaster y Sports Illustrated Tickets. El director ejecutivo Reynold Hoover señaló que "ofrecer múltiples plataformas verificadas garantiza acceso seguro y limita el riesgo de fraude". Cualquier reventa anterior a 2027 no será considerada oficial, protegiendo así a los compradores de boletos falsos o no autorizados.
Esta iniciativa marca un hito en la historia de los Juegos Olímpicos, diferenciándose de eventos anteriores donde el acceso a entradas económicas era restringido. Los organizadores han lanzado una campaña informativa para alertar sobre los riesgos de adquirir boletos en canales no oficiales, recomendando a los aficionados esperar la apertura de las plataformas verificadas para garantizar la autenticidad de sus compras.







