Marcelo Araujo se fue físicamente, pero su voz permanecerá eternamente en la memoria de los amantes del fútbol. Nacido como Lázaro José Zilberman en Villa Crespo el 12 de junio de 1947, este histórico relator trazó un antes y un después en la narración del deporte rey en televisión. Sus narraciones trascienden los colores de las camisetas, unidas por el celeste y blanco de la Selección Argentina y una pasión incomparable por el fútbol.
Su carrera comenzó en los años '60 en la célebre Oral Deportiva de Radio Rivadavia, donde trabajaba bajo la conducción de José María Muñoz. A principios de los '70, incursionó en televisión como parte del equipo deportivo de Canal 7, compartiendo micrófono con figuras como Enrique Macaya Márquez y Diego Bonadeo. Aunque enfrentó tiempos difíciles tras ser despedido en 1978, su determinación lo llevó a formar parte de Sport 80 en Radio Mitre, un proyecto revolucionario que conquistó la audiencia con opiniones claras y jugadas sobre temas que iban más allá del deporte.
El punto de inflexión en su carrera llegó en 1989 cuando fue elegido como relator principal de Fútbol de Primera en Canal 9, iniciando una dupla legendaria con Enrique Macaya Márquez. Su relato del gol de Claudio Caniggia a Brasil en el Mundial de Italia 1990 quedó grabado en la historia: "Maradona. Alemao que no. Sigue Diego. Lo estaban agarrando. Caniggia, ahora o nunca, Caniggia el triunfo". Desde allí, fue la voz oficial de la Selección en momentos cruciales, incluyendo los Mundiales de 1994 y 1998.
Cuando Fútbol de Primera se trasladó a Canal 13 en 1992, Araujo encontró la libertad definitiva para expresar su estilo disruptivo y apasionado. Su capacidad para conectar emocionalmente con los hinchas a través de sus narraciones vibrantes lo convirtió en una institución del relato deportivo argentino. Trabajó en diversas emisoras como Radio Mitre, Del Plata y La Red, donde condujo el recordado ciclo Araujo de Primera, espacio donde muchos colegas dieron sus primeros pasos.
Su ciclo en Fútbol de Primera concluyó en noviembre de 2004 tras más de 15 años, aunque continuó apareciendo en diversos medios hasta 2009, cuando fue la cara principal de Fútbol para Todos. Aunque los años fueron pasando, Marcelo Araujo nunca perdió esa manera única de contar el fútbol, esa capacidad de adherirse al sentimiento de los hinchas que lo caracterizó toda su vida. Su legado trasciende las transmisiones: es la voz que define una época dorada del relato deportivo argentino.







