La Federación Argentina de Municipios (FAM), que agrupa a más de 500 intendentes e intendentas de todo el país bajo la presidencia de Fernando Espinoza, rechazó categóricamente la modificación del Régimen de Zona Fría que fue aprobada por el Senado de la Nación el 24 de septiembre de 2026. La ley fue sancionada con 38 votos a favor y 8 en contra, modificando el esquema de subsidios al consumo residencial de gas en regiones con condiciones climáticas adversas.
Mediante un comunicado emitido en septiembre de 2026, la FAM calificó la reforma impulsada por el Gobierno de Javier Milei como "otro ataque insensible" a los derechos de las familias argentinas. La organización advirtió que la eliminación de las tarifas diferenciales tendrá un impacto directo sobre los hogares que actualmente se benefician de descuentos especiales en distintas regiones del país. El régimen que se modifica había sido ampliado en 2021 a nuevas zonas y contemplaba descuentos del 50% sobre los cuadros tarifarios plenos establecidos por el ENARGAS para usuarios residenciales beneficiados.
La FAM cuestionó especialmente las consecuencias económicas de esta decisión en un contexto que consideran complejo para las familias argentinas. "La quita de esa medida reparadora es un golpe directo al bolsillo de las familias", expresó la entidad en su pronunciamiento de septiembre de 2026. La organización enfatizó que las tarifas diferenciales constituían un alivio fundamental para la economía cotidiana de los hogares, especialmente considerando las bajas temperaturas y el elevado costo de los servicios básicos.
La normativa aprobada por el Senado en septiembre de 2026 deja sin efecto disposiciones anteriores vinculadas al régimen de Zona Fría, modificando sustancialmente su alcance y beneficiarios. El proyecto había sido tratado previamente en Diputados y fue sancionado por la Cámara alta sin modificaciones, completando así su proceso legislativo.
La FAM reafirmó su compromiso de continuar defendiendo los derechos de las familias alcanzadas por el régimen de Zona Fría. La federación mantiene su postura crítica frente a la medida y consideró que, en el contexto actual de crisis económica, la eliminación de estos beneficios agrava la situación de los hogares más vulnerables en regiones donde la calefacción es esencial para la supervivencia durante los meses de invierno.







