Bastian Schweinsteiger, campeón mundial en 2014, realizó una dura crítica al estado actual de la selección alemana tras los resultados recientes en la Nations League. Alemania empató 1-1 con Países Bajos y perdió 1-0 ante Grecia, resultado que marcó la primera derrota oficial de los germanos contra el combinado heleno en la historia.
El exmediocampista, quien ahora trabaja como comentarista en televisión alemana, fue contundente en su análisis: "Ya no somos una selección de primer nivel. Hemos caído en la mediocridad". Schweinsteiger identificó como principal problema la falta de jugadores diferenciales en el plantel actual. "Ya no tenemos jugadores que marquen la diferencia. Ellos (Grecia) tuvieron jugadores diferenciales como Karetsas, Tzolis y Pavlidis. Nosotros, simplemente, no los tenemos", argumentó el campeón.
Su diagnóstico encontró respaldo dentro del equipo. Joshua Kimmich, capitán de Alemania y jugador del Bayern Múnich, reconoció que la crítica era acertada: "Es difícil no estar de acuerdo con él. En este momento estamos muy lejos de ser un equipo de élite". Este reconocimiento refleja la profundidad de la crisis que atraviesa la Mannschaft desde el título en Brasil 2014.
El historial reciente de Alemania justifica las preocupaciones de Schweinsteiger. Desde 2014, el seleccionado ha experimentado un declive notable: eliminación en fase de grupos en Rusia 2018 y Qatar 2022, y una salida en 16avos de final en el Mundial 2026 tras perder por penales ante Paraguay. Sin embargo, Schweinsteiger exculpó a Jürgen Klopp, nuevo entrenador: "Klopp se encuentra en una etapa de búsqueda. Este fue apenas su segundo partido y todo necesita tiempo. Los jugadores también tienen que preguntarse a sí mismos si esto es todo lo que pueden ofrecer".
Pese a mantener esperanza en el trabajo de Klopp, Schweinsteiger enfatizó que el cambio de entrenador no será suficiente sin una mejora significativa del nivel individual de los jugadores. "Es un trabajo muy duro, pero Klopp es el hombre indicado", concluyó el exfutbolista, cuyas críticas mantienen el mismo eje desde el Mundial 2026: Alemania necesita recuperar su nivel competitivo para volver a ser considerada una potencia del fútbol mundial.







